PENÍNSULA VALDÉS
Nombra en 1999 por la Unesco como Patrimonio de Humanidad.
Península Valdés, uno de los pocos sitios del mundo donde se puede observar en su hábitat natural a la ballena franca austral. Además, es el lugar de mayor concentración de fauna marina.
[ver mapa y síntesis]
La excursión a Península Valdés comienza temprano por la mañana. Alrededor de las 08:00 horas lo pasaremos a buscar directamente por su hotel y comenzaremos la excursión yendo directamente hacia la reserva. Una vez allí, previo pago del ticket de ingreso (lo deben abonar los pasajeros en el mismo momento) recorremos las instalaciones del Centro de Interpretación, ubicado en el Istmo Carlos Ameghino, para familiarizarnos con objetos, restos fósiles, fotos y diverso material reunido de la zona.
Es importante remarcar que en cada una de nuestras visitas y escalas, los guías otorgarán el tiempo suficiente (de acuerdo a las distintas situaciones que se presenten) para el mayor disfrute y aprovechamiento de las mismas.
Luego de ello, continuamos viaje hacia la aldea ecoturística de Puerto Pirámide, distante 90 kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn. De allí parten las excursiones embarcadas para realizar los avistajes de ballena. Puerto Pirámide es la única región urbanizada de la península. Importante: la temporada de avistaje de ballenas se extiende de junio a diciembre.
La aldea de Puerto Pirámide cuenta con los únicos servicios elementales de la Península Valdés, tales como: combustible y servicios anexos, teléfonos públicos, sanitarios, proveedurías, atención médica, alojamiento, locales de souvenirs, entre otros...
Los pasajeros disfrutarán viendo los animales saltar fuera del agua; caminarán por los descensos que van a las playas, podrán visitar locales comerciales; todas éstas escenas combinadas dentro de un marco de imponente belleza patagónica. A 4 kilómetros de Puerto Pirámide se encuentra la Lobería Punta Pirámide, una reserva que se presenta como un balcón natural con miradores hacia los distintos asentamientos de lobos.
Durante la temporada de ballenas, nuestros pasajeros tendrán la oportunidad de disfrutar del "avistaje embarcado" utilizando unidades equipadas para tal fin, confortables y seguras. Durante el avistaje podrán apreciar a estos mamíferos en su medio ambiente natural, percibiendo sus movimientos y saltos, emocionándose a cada instante con cada respiración, con cada aparición, con cada sonido.
Continuando el viaje y entre los meses de mayo a diciembre, nos desplazamos hacia Punta Delgada, a 80 kilómetros hacia el extremo sudeste de la Península Valdés. Punta Delgada, antigüo asentamento naval, posee un característico faro e instalaciones actualmente remodeladas; colonia de elefantes marinos y acantilados. El lugar posee una visión muy particular y agreste del Océano Atlántico. Entre los meses de enera a abril y en reemplazo de la visita a Punta Delgada, nuestro viaje sigue hacia Punta Norte.
Luego de un tiempo prudencial de permanencia nos dirigimos hacia Caleta Valdés. Allí nos encontramos con un accidente geográfico particularmente imponente por el entorno y sus componentes. Se puede percibir el mar abierto y su magnitud, sus diferentes tonalidades y formas. Caleta Valdés es una entrada del mar en el continente y dentro del espacio que se conforma reúne varios islotes que contienen una importante biodiversidad de fauna. Por sus grandes poblaciones de lobos y elefantes marinos que la habitan, Caleta Valdés es el punto más destacado del sector.
Más tarde, continuamos hacia Punta Cantor, ubicándonos junto a la boca de la Caleta. Generalmente, en horarios del mediodía aprovecharemos para almorzar (opcional) en el parador allí emplazado, ya que disponemos de cómodas instalaciones y sanitarios, siendo el lugar propicio desde donde podremos divisar un apostadero de elefantes marinos, lobos y numerosas aves costeras. A través de un sendero vallado que desciende hacia la costa, bastarán unos minutos de caminata para acceder al apostadero.
Nuestro viaje sigue hacia Punta Norte, accidente costero de gran importancia por sus características geográficas y cantidad de lobos, elefantes y aves marinas. El lugar posee gran renombre como consecuencia de los ataques costeros -varamientos- realizados por las orcas en época de caza. Difícilmente visibles y esquivas, estos grandes cetáceos cazan en grupos buscando las crías de lobos marinos. Usualmente, pueden divisarse entre los meses de febrero a marzo. Contamos en el lugar con senderos que recorren la costa y con un centro pequeño de interpretación que reúne información de la región.
Para finalizar el trayecto nos dirigimos hacia la entrada de la reserva, teniendo la posibilidad de observar la Isla de los Pájaros, retornando a la ciudad de Puerto Madryn alrededor de las 18:00 horas aproximadamente, dejando al visitante nuevamente en su hotel o en el lugar que designe.
Es importante aclarar que el día de excursión, como la programación de los horarios, serán organizados de acuerdo a las condiciones climáticas imperantes y para al mejor desenvolvimiento y conveniencia de la empresa. Según la época, se visitará Punta Norte o Punta Delgada. Ver mapa.